Explorando biomarcadores metabolómicos asociados al acortamiento de telómeros en un contexto de síndrome metabólico: un nuevo enfoque para la detección temprana de la enfermedad de Parkinson

Ante la alta prevalencia del síndrome metabólico en la población adulta chilena y su asociación con enfermedades neurodegenerativas, este proyecto investigó el vínculo entre metabolitos, acortamiento de telómeros y riesgo de deterioro cognitivo y enfermedad de Parkinson. Se buscó identificar biomarcadores tempranos que permitan diferenciar entre envejecimiento fisiológico y patológico, mediante un enfoque integral metabolómico y neuropsicológico.

El síndrome metabólico (SM) afecta aproximadamente al 54% de la población adulta en Chile y se origina por una combinación de factores como la resistencia a la insulina, obesidad central, dislipidemia, aumento de triglicéridos, diabetes, hipertensión arterial y bajos niveles de colesterol HDL. Esta condición no solo representa un factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares y metabólicas, sino también para el deterioro cognitivo y la enfermedad de Parkinson (EP).

Diversos antecedentes sugieren que el SM podría estar vinculado a la progresión de la EP, producto del aumento del estrés oxidativo, la neuroinflamación y la disfunción mitocondrial. Sin embargo, aún no se ha definido qué metabolitos específicos son responsables de estos procesos fisiopatológicos. En este contexto, se consideró la longitud de los telómeros leucocitarios (LTL) como un posible biomarcador temprano, dado su valor predictivo en enfermedades crónicas como la diabetes y las patologías cardiovasculares.

El proyecto propuso que ciertos metabolitos presentes en personas con SM podrían estar asociados al acortamiento de los telómeros y, por tanto, contribuir al entendimiento del cambio desde el envejecimiento fisiológico hacia un envejecimiento patológico. Para ello, se aplicó una estrategia multidisciplinaria que incluyó análisis metabolómico, evaluaciones neuropsicológicas y mediciones de LTL.

Además, se identificaron metabolitos potencialmente clave para diferenciar entre envejecimiento saludable y riesgo de progresión a la EP. Estos hallazgos podrían ser la base para estrategias de detección precoz del deterioro cognitivo y de la enfermedad de Parkinson, permitiendo desarrollar herramientas diagnósticas más precisas y oportunas en salud pública.